Desde tiempos remotos, el hombre viene siendo un factor decisivo en el diseño del paisaje de Gredos. Las culturas célticas, ganaderos por excelencia, transformaron los bosques en pastos, y la colonización romana en Ávila favoreció los cultivos mediterráneos (viñas, olivos, higueras) y las plantaciones de castaños. Todos ellos dejaron vestigios en la sierra de Gredos.

refugio del rey en gredosEn plena Edad Media, la trashumancia, una de las actividades rurales que desde tiempos remotos ha recorrido las tierras de Ávila, ha terminado modificando intensamente la montaña, creandose así extensos agostaderos para el ganado que llega por las cañadas, los cordeles y las veredas. Nos quedan algunos «puentes-contadero», grandes corrales o los curiosos «chozos de pastor» tan típicos en Gredos que servian de alojamiento temporal en las frías noches en la sierra.

En un ambiente tradicionalmente ganadero con pequeños cultivos en los valles o en los bancales de la vertiente meridional, en la sierra de Gredos irrumpe no hace muchos años el sector forestal: explotaciones madereras en Hoyos del Espino y en Navarredonda, y extracción de resina en la ladera sur. El turismo rural en Ávila y el consumo de «segunda casa» que se inicia hace unas décadas da otra vuelta de tuerca en la transformación del paisaje serrano de Ávila, afectando a la cultura tradicional en general y a la arquitectura popular en particular, en cada rincón de Gredos.

Con todo, podemos encontrar buenas muestras de auténticas casas rurales en Ávila y en la serranía de Gredos que se adaptaron al medio, empleando el duro granito en muros y fachadas, la madera de roble, pino y chopo en estructuras, tejados y balconadas, y adobe para las separaciones interiores o en edificios auxiliares. La transformación urbana más intensa en Ávila se localiza en la vertiente sur de Gredos y, en general, en los pueblos próximos a las vías de comunicación más importantes. Localidades de Ávila más aisladas como La Herguijuela, Lastrilla, Navamojada, Los Guijuelos, Navalguijo, Candeleda o Guisando conservan su encanto rural y nos ofrecen una clase magistral sobre un tipo construcción rural irremplazable y soluciones arquitectónicas con mucho sentido común.