Los Galayos y la MiraIndudablemente el punto de más atractivo para el montañero aficionado a Gredos y particularmente al macizo central lo constituyen, aunque por motivos diferentes, La Mira, gran cumbre que domina todo el paisaje arenense, y las espectaculares agujas graníticas del Galayar, que polarizan el interés de los escaladores que acuden a Gredos a realizar sus actividades deportivas (para muchos de ellos Gredos se resume en los Galayos, los Hermanitos y alguna que otra pared más). Se encuentran ambos en la parte más alta del valle del río Pelayo, o Garganta de Guisando, que cierra, al N, la gran mole de La Mira (2.343 m), en la divisoria principal. Esta lanza dos contrafuertes en dirección NW-SE. El oriental, o Cuerda de los Galayos, lo separa del valle de Ríocuevas y se inicia en el Galayar para descender rápidamente por las Berroqueras (1.649 m), la Cabeza del Covacho (1.566 m) y la Cuba (1.282 m). El occidental, o Cuerda del Amealito, sirve en su primer tramo como divisoria con la Garganta Lóbrega, y en el Cabezo del Cervunal lanza un ramal hacia el SE que culmina en Cabeza Arbillas (1.595 m) y se prolonga por la Cuerda de la Sillita, que lo separa de la Garganta de Arbillas. De la cumbre de La Mira se desprende otro pequeño, aunque muy abrupto, contrafuerte que culmina en los riscos del Chocarrón y del Enebro, de apariencia y origen análogos a los del Galayar. Entre dicho contrafuerte y los Galayos queda comprendido el estrecho y salvaje rincón llamado la Apretura.

 

La ruta hoy día más frecuentada para realizar actividades de escalada a estas cumbres de Gredos parte de Guisando y se sigue para ello una carretera forestal, recientemente asfaltada, que sube hasta el bello paraje conocido como Nogal del Barranco, bajo las cumbres de El Raso, al W, y Cabezo del Covacho, al E. Es un excelente lugar de acampada que ICONA ha acondicionado hace poco levantando un afortunado monumento al macho montés y construyendo una fuente y un refugio de montaña. De allí arranca un buen camino, que en las partes más altas del trayecto se hace más sutil hasta desaparecer por encima de la Apretura y ser sustituido por manchas rojas sobre las rocas. En un par de horas o algo más se alcanza el refugio «Antonio Victory» (2.000 m), de la R. S. E. A. Penalara, situado en la Apretura, en la misma base de los Galayos, y que constituye el campamento base para las escaladas de los mismos.
El Galayar es un fantástico conjunto de colosales agujas de granito situado sobre la parte superior de la cuerda que separa los barrancos de los ríos Pelayo y Ríocueva, y que llegan a superar los 2.200 m de altura, con unos 300 m de caída vertical. Estas asombrosas particularidades que se dan en este punto de Gredos, son el resultado de un intensísimo proceso de macrogelifracción producido durante la glaciación de Würm en una zona en que la nieve no podía acumularse debido ala fortísima pendiente. En su inserción con la cordillera forman dos estrechísimas hondonadas a ambos costados: Canal Seca, al W, y Puerta Falsa, al E. La mejor visión de conjunto del Galayar se tiene desde la cumbre del Risco de la Ventana, visible por encima del Torreón, y desde la base de la cumbre de la Mira, desde donde pueden apreciarse sus dos vertientes.
Ya hemos dicho que los Galayos constituyen tentación permanente para los escaladores y, junto con la Pedriza de Manzanares, pueden considerarse como la escuela castellana de este arriesgado deporte, que capacita para empresas de más vuelos. Así el desafiante Torreón, cuya escalada por la cara N está conceptuada como de dificultad máxima y que fue conquistado por primera vez en 1934 por Teógenes Díaz. O la Punta Amezúa, junto a la Aguja Negra, una de las más bellas e impresionantes del Galayar y por cuya cara W abrieron en 1968 Gerardo Blázquez y Rafael de Miguel una vía que puede considerarse como de las más dificultosas de todo Gredos. Aparte las mencionadas, las agujas de más difícil ascensión son el Gran Galayo de Puerta Falsa, que es el más alto, el Pequeño Galayo, el Galayo o Risco de la Ventana, la Punta Tonino Re, el Diedro de la Punta de la María Luisa, la Aguja Gemela Sur, la Punta Margarita, la Aguja Desconocida y la Aguja Nueva.

Fuera del dominio de la escalada es muy interesante la ruta que consiste en internarse por Puerta Falsa en busca de una ruta que va por la parte superior de la cara oriental del Galayar, llamado Trocha Palomo, para por las llambrías conocidas como el Espaldar de los Galayos bajar al Prado de Mingo Fernando y de ahí a El Hornillo.
Volviendo al refugio de la Apretura iniciaremos el último tramo de la subida hasta la cumbre de La Mira por entre un caos de enormes rocas graníticas, entre las que es frecuente ver las cabras monteses tan típicas de Gredos en abundancia, especialmente hembras con sus crías, que también suelen merodear por las inmediaciones del refugio. Después de casi una hora de penosa ascensión se alcanza la cumbre de La Mira, así llamada por existir en ella un torreón troncocónico utilizado en tiempos pasados para el telégrafo óptico, dada la gran extensión de terreno que desde allí se denomina, a lo que debe también el ser vértice geodésico. Pocos lugares habrá tan propicios para hacerse cargo de lo que es el Macizo Central de Gredos. Al S vemos desarrollarse las Cuerdas de los Galayos y del Amealito, «formada por amontonamientos de ciclópeos trozos de granito rectangular de tamaños colosales como canteras de gigantes», con Guisando y Arenas de San Pedro al fondo y, más allá, el gran embalse de Rosarito y las provincias de Toledo y Cáceres. Al SW, los desolados precipicios de la Garganta Lóbrega, flanqueada al W por los riscos Peluca (2.208 m) y de los Campanarios (2.166 metros). Al E y NE la divisoria va descendiendo suavemente hasta la Dehesa de Prado Puerto y puerto de Candeleda, por encima de los cuales emergen todas las grandes cimas del Macizo Central de Gredos: la Galana, Ameal de Pablo, Risco de los Huertos, Cuchillar de Ballesteros, Almanzor, Risco del Francés, etc. Hacia el NW está Molederas (2.245 m), desde donde, mirando al N, se domina la Hoya del Arrabal, la Hoya de los lobos y Los Conventos, cuencas receptoras de sendos glaciares cuaternarios, cuya suavidad de pendientes contrasta vivamente con las de la vertiente meridional.
Es muy recomendable la travesía que desde La Mira continúa por el N de la divisoria principal hasta la Dehesa de Prado Puerto, junto al refugio del Rey, desde donde puede continuarse por la Trocha Real hasta el Prado de las Pozas y desde allí al Circo de Gredos. Desde Prado Puerto se puede penetrar también en el Circo, y es camino mucho menos frecuentado, subiendo al Morezón por Navasomera.

Otra ruta, antaño muy utilizada para subir a La Mira y los Galayos parte de El Hornillo, desde donde una pista forestal conduce al Prado de Mingo Fernando, donde se coge un camino que sube hasta el puerto del Peón Alto. Desde este punto se continúa por la vertiente N, pasando por Los Pelaos hasta el ruinoso refugio de La Mira, de la extinta sociedad «Arenas Gredos», que dista sólo unos cientos de metros de la cumbre de aquélla.