SPuente sobre el río Tormesale de Barco de Ávila una carretera comarcal, la C-500, que corre paralela al Tormes y bordea Gredos, en la que en líneas generales los pueblos se sitúan a la izquierda de la carretera en la solana y en la que a la derecha, en la umbría, puede irse admirando toda la sierra. Una forma sumamente sugerente de realizar este recorrido sería la de ir recorriendo las torres de las iglesias de los distintos pueblos y utilizarlas como observatorios sobre la sierra de gredos. Son torres únicas en su configuración, torres exentas o al menos con entrada independiente que ya nacieron con vocación de vigías sobre los caminos y la sierra de Ávila.

Cualquiera de los pueblos bien merece una parada. Imprescindible son el conjunto de arquitectura popular de Bohoyo, el puente y la iglesia de la Aliseda, Zapardiel de la Ribera con la más colosal de las torres, Navalperal de Tormes como entrada hacia las Cinco lagunas de Gredos, Navacepeda de Tormes que además de una interesante iglesia tiene, cerca del pueblo, en la garganta de Balbellido, la más hermosa de las piscinas naturales que imaginar se puede bajo el llamado Puente de las Paredes, y finalmente Hoyos de Espino (de allí sale la carretera hasta la plataforma de gredos) y Navarredonda de Gredos como los pueblos que acogen el mayor núcleo del turismo en el Norte de Gredos, y cuentan con una buena oferta gastronómica y de ocio alternativo.

Si queremos abandonar la carretera y el coche, mil y un caminos que deben recorrerse con prudencia y conocimiento de causa, llevan hacia Gredos, y en coche la citada garganta de Balbellido es otra forma de llegar hasta Hoyos de Espino e incluso hasta la plataforma de Gredos. A la izquierda tres carreteras de montaña nos llevan sorteando la sierra de Piedrahíta y de Villafranca hacia el Coneja, Piedrahíta, o la N-110: la primera nos permite llegar hasta Aldeanueva de Santa Cruz por el puerto de la Lastra y acercarnos hasta los magníficos observatorios de Horcajo de la Rivera y Navasequilla, la segunda nos lleva hacia el puerto de la Peña Negra tras pasar la Herguijuela y nos permite ver detenidamente Gredos o las piruetas aéreas de los practicantes de parapente, la tercera nos lleva desde Barajas a San Martín de la Vega del Alberche, donde se nos ofrece una triple posibilidad, ir por el puerto de Chía hasta Villafranca de la Sierra, volver hacia la Herguijuela o camino de Cepeda de la Mora y Navalacruz ver la iglesia de Garganta del Villar con nervada y elegante cabecera o el conjunto de arquitectura popular de Navadijos.

La carretera, tras pasar el Parador de Gredos y San Martín del Pimpollar, coincide con la N-502 en la zona de las ventas, magnífico lugar para comer, y después sigue paralela a ese Alberche que nació en San Martín de la Vega, hacia el Barraco, El Tiemblo y los Toros de Guisando. Desde Venta el Obispo, tras pasar Hoyocasero con su valioso pinar y Navalosa con una suerte de interesantísimas pallozas, se puede ir hacía El Tiemblo o por Navalmoral y El Barraco (gran iglesia, buenas carnes y comercio de pieles), o por Burgohondo y Navaluenga, el primero con valiosa abadía y el segundo privilegiada puerta hacia el embalse de El Burguillo y espacio natural del Valle de Iruelas, con buena oferta de naturaleza, ocio y alojamientos rurales.
Cebreros y El Tiemblo son el final del recorrido. Cebreros tiene dos bellos templos parroquiales, una ermita y un puente cargado de historia en Valsordo. El Tiemblo tiene amplia parroquia, una gran ermita dedicada a San Antonio  y un noble Ayuntamiento.  Cerca quedan los Toros de Guisando, la Venta juradera y el monasterio Jerónimo.