Disfrutar de tus vacaciones con los más pequeños de la casa en ocasiones se convierte en un problema debido a que la mayoría de alojamientos hoteleros no disponen de servicios adaptados a los reyes de la casa, los más pequeños.

En estos casos la solución ideal para disfrutar de unas relajadas vacaciones es optar por pasar las vacaciones en una casa rural.

Una casa rural dispone por ejemplo  de cocina en la que se pueden organizar los horarios de comidas adaptándolos a la rutina que tengan nuestros hijos, sobre todo en estancias en la casa rural medianas o largas.

Cualquier familia que viaje con hijos sabe que una casa rural que por ejemplo disponga de un patio cerrado donde los niños puedan disfrutar a su aire de juegos y libertad para soltar su imaginación, todo ello con la seguridad de que no corren ningún peligro, es algo que no tiene precio.

En España no existe ningún tipo de certificación oficial que nos permita distinguir cuándo una casa rural está especialmente preparada para recibir a los pequeños de la casa, como por ejemplo ocurre en Suiza.

De todas formas, cuando busquemos una casa rural para pasar unos días de descanso, es aconsejable tener al menos las siguientes consideraciones:


La casa rural debería tener:

- Un patio cerrado donde los niños puedan disfrutar en libertad de sus juegos sin correr ningún peligro (tráfico, animales sueltos. . .) o incluso una zona infantil habilitada dentro de la casa rural para utilizarla en el invierno.   
- Posibilidad de cuna para bebés o cama supletoria.
- La casa rural debería disponer por lo menos de bañera, además de ducha.
- Microondas para poder calentar purés, biberones. . .

Además, sería ideal que la casa rural tuviera otros elementos adicionales, para que el equipaje a llevar a la casa rural no suponga un exceso de peso a veces innecesario, hablamos de elementos para los niños como:

- tronas y sillas infantiles.
- calienta biberones.

Estas cosas son fácilmente medibles cuando se hace la búsqueda de una casa rural, ,pero hay otros elementos, no tan fáciles de medir, que hacen que los niños se sientan especiales al llegar a la casa rural, lo que hace que nosotros, los padres, estemos deseando repetir viaje con destino a esa misma casa rural.

Hablamos por ejemplo de cosas como pequeños regalos de bienvenida a la casa rural para los niños como un pequeño cuaderno con unas pinturas, un sobre sorpresa o pequeñas actividades dedicadas exclusivamente a estos, que los son, reyes de la casa.


También, cuando busquemos una casa rural para pasar nuestras vacaciones sería interesante informarse no sólo por si dispone de ciertos servicios, sino de si estos servicios son adecuados a nuestras necesidades, no tiene sentido por ejemplo elegir una casa rural donde nos indiquen que disponen de cama supletoria y luego resulta que el dormitorio principal no tiene amplitud suficiente para meter dicha cama supletoria y que quede el mínimo sitio para moverse por dicha habitación.

Es interesante, en caso de viajar con bebé, preguntar si la casa rural dispone de batidora, para el preparado de purés,

Hay que estar informado de si hay una farmacia cerca para esas pequeñas incidencias que pueden ocurrir y que para los más pequeños de la casa suelen parecer más graves, desde la compra de un potito hasta una pequeña picadura de un insecto. . .

Igualmente es aconsejable saber si se dispone de una pequeña tienda o supermercado para poder adquirir esas cosas que siempre se nos olvidan al salir de viaje.

Otra cosa a veces importante es saber si el dormitorio principal de la casa rural se encuentra en una planta baja o no, en caso de llevar carrito para el bebé puede ser tarea imposible subir dicho carrito a una segunda o tercera planta.   


Por último, es conveniente “negociar” o por lo menos tener claros los horarios de entrada y salida de la casa rural, ya sabemos que donde hay niños no existe planificación de horarios. . .