Entre el Valle del Tormes y el Valle del Alberche nos encontramos con el puerto del pico, un punto estratégico para Ávila que durante siglos ha posibilitado el paso entre las montañas de gredos permitiendo la comunicación con el Valle del Tiétar al sur de Ávila, y a su vez con las tierras de Toledo y Cáceres.

calzada romana en Ávila

La calzada romana de gredos es un claro ejemplo de esta comunicación, construida entre los siglos I y II a.C. y el siglo V d.C. ha sido utilizada durante miles de años para actividades militares, ganaderas y comerciales.

Aunque probablemente la ruta haya sido usada desde tiempos prehistóricos como vía pecuaria para la trashumancia, fue en la época de la romanización cuando el camino pasó a ser pavimentado para facilitar el tránsito de tropas y mercancías entre las dos mesetas.

Más tarde durante el siglo XV, abulenses con carros cargados de madera, utilizaban esta ruta para dirigirse a las salinas de Sevilla y volver distribuyendo sal por las comarcas situadas al sur de la provincia de Ávila. Gracias a ello los beneficiarios de este comercio se preocuparon de mantener la calzada en buen estado, contribuyendo así a la preservación de la antigua pavimentación romana.

Actualmente la calzada sigue siendo transitada periódicamente. Cuando las heladas y las nieves del invierno aparecen, los ganaderos de Ávila atraviesan gredos con sus reses en busca de regiones más templadas como lo vienen haciendo desde tiempos inmemoriales. También los turistas amantes de las rutas en gredos, especialmente en épocas veraniegas, acostumbran a recorrer el empedrado romano, siendo la calzada un mirador excepcional del profundo valle y un destacado vestigio del pasado abulense.