Prehistoria en GredosBuscando los orígenes de los primeros habitantes de Ávila nos encontramos con el dolmen del Prado de las Cruces. Unos restos a tan solo 9 km del centro de la ciudad que confirman la presencia poblacional en este territorio de Ávila entre finales del Neolítico y la Edad del Bronce. El dolmen constituye en si mismo un punto de partida desde el que obtener información sobre cómo fue desarrollándose la vida en la provincia de Ávila.

Ya en la prehistoria podemos encontrar referencias al nombre de la ciudad, el cual seguramente tendría su origen en el pueblo vetón. Según se puede deducir de la famosa Geographia de Ptolomeo, existía en la misma zona donde hoy se asienta Ávila una ciudad vetona conocida como Obila, la cual sería la referencia más antigua de nuestra ciudad amurallada. Según muchos historiadores, Ovila fue en uno de los numerosos asentamientos vetones que hubo en toda la provincia de Ávila.

Los vetones fueron un pueblo que durante la segunda mitad del siglo I a.C. entró en la península ibérica cruzando los pirineos y extendiéndose hacia el sur llegando a ocupar gran parte del territorio abulense, de la sierra de gredos y de la sierra de Gata. Son muchos los vestigios que atestiguan su paso por Ávila y Gredos, como los restos de "Úlaca", los de "Las Cogotas" o los de "El Raso" entre otros. Sin embargo son pocas las averiguaciones que se pueden obtener respecto a su modo de vida y a sus actividades. Aunque algunas de las excavaciones llevadas a cabo en los distintos yacimientos de la provincia de Ávila nos permiten concretar algunos detalles. Como el modelo de construcción de sus viviendas, casas de piedra de forma circular y con una entrada orientada siempre al mediodía. El techo estaba constituido por ramas y arbustos que conformaban un tejado de estructura cónica típico de otros pueblos de la misma época. Era bastante habitual también un corral acompañando a cada una de las casas que servia de alberge para el ganado y alojamiento para animales.

Se puede decir que los vetones eran un pueblo dedicado principalmente a la ganadería, especialmente a la cría de cerdos; aunque todo hace pensar que entre sus principales actividades principales también estaba guerrear con los pueblos vecinos situados al norte de Ávila, consiguiendo de esta manera gran parte de sus posesiones, como cereales, necesarios para hacer pan y muy escasos en algunas zonas de la sierra de gredos. Los vetones construían núcleos de población fortificados en elevaciones de terreno generalmente ubicadas entre dos ríos o afluentes, como puede observarse en distintos castros hallados en la provincia de Ávila.
En cuanto a sus creencias, lo vetones veneraban esencialmente a la naturaleza. Su cercanía con otros pueblos les hizo adoptar algunos de sus dioses, siempre relacionados con el sol, la luna, la lluvia, la tierra, el río, la montaña, los animales... Al fallecer, depositaban en la tierra los cuerpos cubriéndolos con piedras, aunque en épocas posteriores los cuerpos pasaron a incinerarse, pero nunca se enterraron ni en fosa ni en sepulcro a juzgar por las múltiples excavaciones realizadas en Gredos y el resto de Ávila.