Toros de Guisando. Monumentos de Ávila

Los famosos toros de Guisando datados en el siglo II y I antes de Cristo, componen un conjunto de esculturas realizadas en granito que representan toros o verracos. Las figuras están ubicadas en el cerro de Guisando, en el término municipal de El Tiemblo (Ávila) y constituyen uno de los mayores atractivos de esta zona del Valle de Iruelas.

El conjunto escultórico fue realizado por uno de los pueblos de origen vetón que habitaron Ávila antes de la entrada del Imperio Romano en la península. Los vetones empleaban la mayor parte de su tiempo en actividades ganaderas, siendo este su principal medio de subsistencia en Ávila, lo que hace suponer que las figuras cuadrúpedas podrían haber sido concebidas para ofrecer una protección al ganado.

El paraje de Los Toros de Guisando es conocido además desde el mes de septiembre de 1468 por ser escenario de un momento significativo en la historia de Ávila, ya que en este mismo lugar se firmó el conocido como Tratado de los Toros de Guisando, siendo el rey Enrique IV de Castilla y su hermana Isabel I de Castilla los protagonistas de un juramento en el que se reconocía a Isabel como Princesa de Asturias y Heredera al trono.

Para el aficionado al turismo cultural en Ávila, visitar este paraje de la geografía granítica de gredos es verdaderamente aconsejable, ya que supone uno de los legados más importantes que nos dejaron aquellos pueblos que habitaron Ávila hace más de 2000 años.

Para visitar los toros de Guisando, la asociación de alojamientos rurales "Casas Gredos" recomienda las siguientes casas rurales en el valle de Iruelas: